Mi dueño estaba cuidando una bondiola de cerdo en el asador de la cochera, con la radio del auto prendida. Le estaban haciendo una entrevista al autor de un libro que se llama algo así como "La ciencia de mayo". Contaba que cuando Moreno fundó la biblioteca la gente le donó, entre otros, una cantidad de libros científicos. Y concluía que la gente leía mucho, y cosas de fondo. Porque leer es uno de los placeres de la vida. Hablo por mí. Yo sé que muchos humanos se quejan de que los chicos de ahora no leen, de que solo miran la tele, o juegan en la compu. Ellos se lo pierden.En cuanto a mí, yo no dejo pasar oportunidad. Pero esta mañana tuve un disgusto. Se acercó a la reja una de mis proveedoras de material de lectura, la chica que reparte los folletos de una cadena de supermercados. Venía, como siempre, a entregarme el folleto. Ella lo tira a través de la reja. Pero mi dueño se anticipó, y se lo agarró para él. Ya sé lo que va a pasar, ahora no lo voy a poder leer. Pero lo peor es que le dijo a la chica que deje el folleto por la otra entrada, que tiene buzón, para que yo no lo agarre. Qué impudicia. Cosas así te hacen perder la confianza en los humanos.
Volviendo al placer de la lectura, es algo que recomiendo para todas las edades. Relaja la mente y el cuerpo, libera tensiones, provee un sano ejercicio. En fin, todo a favor y nada en contra. Para no mencionar que leer el diario es parte de la obligación de estar informado.