jueves, 20 de mayo de 2010

Dobermann, gato y galgo

Mis dueños dicen que Lisa es cruza de dobermann y galgo. Doberman por los colores, galgo por la forma del hocico. Pero yo creo que en realidad tiene algo de gato.

Es increíblemente ágil y flexible. En la foto está tomando sol. No se está estirando, está dormida en una posición inverosímil.

Se trepa de un brinco a la mesada de la cochera. Pusieron cartones y la escalerita chica encima, porque ella se quedaba sentada ahí.


En el asador del patio pusieron una reja para que no se pase desde el cantero. Pero eso es pura ignorancia. Ella no se pasa desde el cantero, brinca desde el piso. Ni siquiera toma envión. Y cuando está encima del asador se trepa a las macetas. Saca la cabeza por encima de la reja que está encima de la tapia, y ladra para afuera. No se puede creer.

Se trepa de un salto al asador que está dentro de la cochera. Después de los asados el olor de la parrilla fría es irresistible. Se llena las patas de hollín y después deja las pruebas del delito por todas partes.


Brinca al capó del auto, y de ahí al techo. Y te mira muerta de risa, como si le hiciera gracia. Cuando baja se patina en el parabrisas y dobla las escobillas. Por eso se dieron cuenta. Después vieron las marcas de las patas en el capó, y el limpiaparabrisas doblado, y se armó.

Pero no le pidan dominio de pelota. Ágil o no, es una ojota integral.