viernes, 23 de abril de 2010

Una solución

A la mañana vino un flaco preguntando por el cachorro cruza de rottweiler. Dale con cruza. Lo trajeron a mi canil, y estuvo un rato. Yo aproveché para semblantearlo. No me cayó ni bien ni mal. Neutro. Parece que me quiere llevar.

A la tarde la señora rubia y el amargo discutieron. El tema fue el flaco. El amargo insiste con que es una solución, que ya van como dos meses, etc. La señora dice que no está convencida. Se lamentó del matrimonio aquel que me vino a ver, pero admitió que no los puede convencer. Al final, quedaron en que me vaya con el chico.

Es como digo yo, el tipo lo único que quiere es cobrar su sueldo y sacarse de encima a los perros. Hace su trabajo, pero no nos quiere de verdad. Ella sí nos quiere. Es medio monotemática y cargosa, pero yo se lo perdono porque nos quiere. Ella me aseguró que me va a visitar para ver que todo marche bien.

Mis amigos me dicen que me calme, que no me haga la cabeza. Pero yo ya estoy nervioso. Al mismo tiempo tengo dudas y esperanzas. Se me ha hecho eterno el tiempo en el refugio.

Había prometido no ilusionarme de nuevo, pero me hago una ilusión loca. No veo las horas de que me vengan a buscar.

En una de esas resulta que es una solución.