viernes, 16 de abril de 2010

Una luz

Ayer iba caminando, y una señora rubia me llamó. Me habló con cariño. No me tuvo miedo. Me tocó, y yo me alegré, hacía tanto que no tenía una alegría...

Sacó un collar verde de la cartera y me lo puso. Me llevó de la correa hasta su casa. Bueno, después supe que era su casa. En ese momento estaba confundido, no entendía qué pasaba. Pero la señora era buena, no me tenía miedo, y yo me dejé llevar, contento de la novedad. Me dio agua y comida, y me dejó en la parte de adelante, en la cochera. Apenas llegamos supe que tiene dos perros, los olí. Ella le contó a su marido que me había encontrado, que se nota que soy un perro "de familia" y estoy perdido.

El marido dictaminó que soy rottweiler. En realidad no dijo rottweiler, sino cruza de rottweiler. No me gustó el tono. ¿Qué quiso decir con eso de "cruza"? El es gordo y pelado, y yo no lo critico. Me parece que él se banca el tema de los perros, pero en el fondo piensa que su mujer está medio chapita.

La señora es distinta, tiene más onda. Me habla a cada rato, me acaricia, y yo le lamo la mano. Trato de lamerle la cara y olfatearla, como a los otros perros, pero ella no me deja, no sé por qué. A mí me enseñó mi madre, ¿a ella su mamá no le enseñó a olfatear? Habla mucho por el celu. Estuve escuchando atentamente, y averigüé que tiene algo que ver con la Sociedad Protectora de Animales, y con un refugio. Hace un rato habló con el veterinario del refugio. No sé lo que es un veterinario, ni lo que es el refugio. Pero dijeron que mañana por la mañana. ¿Mañana por la mañana qué? Estoy nervioso, no sé lo que puede pasar.

Se apagaron las luces. Ya no hay ruidos. Por fin una noche bajo techo, sin tener que estar todo el tiempo en guardia por si me atacan.

Comí bien. Tomé agua. Estoy seguro, pero tan solo... Extraño a mi familia, cómo los extraño... Ojalá fuera husky para aullar mi pena. Pero soy rottweiler. Lloré sin ruido, un rato largo. Me voy dormir. Seguramente voy a soñar con ellos.