miércoles, 6 de junio de 2012

Redes sociales

Yo aprendí internet de cachorrito, con mi primera familia. En el refugio no había, pero ahora en mi familia sí que tienen: pc, notebook, smartphones, WiFi. A nosotros nos pusieron una netbook para los dos. No es gran cosa, pero funciona.

Así lo conocí al Mauri, que es  un amigo de mi dueño.

Cuando publiqué lo de Bela, el Mauri me escribió:

"Atila: no sabés quién es Maradona, jajajajaj, muy bueno. Te cuento que a mi me pasó algo parecido. Una noche en la oscuridad fui al baño y cuando volví quise correr a Julieta (que estaba profundamente dormida en mi cama) y se despertó ladrando y queriendo morder; por suerte prendí la luz, me reconoció y me empezó a mover la cola como de costumbre!!! "

Y ayer me posteó en Facebook por lo que escribí en ¡Gato!.  Acá les copio:

"... una vez a la perra que tenía antes que Julieta, le pasó algo parecido y una noche el gato resbaló... a la mañana siguiente me esperaba con el trofeo frente a sus patas delanteras en la puerta del patio, mientras lamía uno de los ojos del gato que colgaba del nervio óptico, el cual ya estaba fuera de la cavidad craneal de la que quedaba poco, bueno casi nada..."

Gran mina, esta Julieta. El Mauri también es un gran tipo.