lunes, 4 de junio de 2012

Curiosa

Lisa es curiosa. Muy curiosa. Me volvió loco con preguntas sobre Newton. Ella tenía mil preguntas, y yo ninguna respuesta.
Ayer la hicieron entrar, a ella sola. Yo me quedé en el porche, indignado e intrigado. Para aliviar el stress me dediqué a ladrarle a todo lo que pasaba. Una masa. Psicólogos a mí, pero por favor.

Salió como a la hora, completamente alborotada.
Resulta que le presentaron a Newton.

Ella lo vió, y se le fue al humo.
Error.

Parece que lo de no comerlo va en serio. Eso lo dejaron muy claro. Todas las veces que hizo falta, hasta que se cansó. Entonces se dedicó a estudiarlo. Según ella, es como un cachorrito.

es audaz esta Lisa ¿qué puede saber ella si nunca tuvo cachorritos? pero ella dice que sí, que es como un cachorrito

parece que lo empezó a lamer, para limpiarlo. Pero claro, una cosa lleva a la otra, y se fue entusiasmando, ganando en intensidad, hasta que ¡plaf! la tranquilizaron de una

de vuelta a estudiarlo, otra ver a lamerlo, Lisa que se entusiasma y ¡plaf!, un calmante de acción rápida

así, una hora, veinte veces

según ella, es posible que se hagan amigos. Dice que es muy divertido para jugar, porque corre rápido. Le arañó la nariz, y a ella le gustó.

Si me araña a mí, yo le voy a enseñar cuántos pares son tres botas.