miércoles, 31 de marzo de 2010

¿No me extrañan?

Todos estos días estuve leyendo en el diario los avisos de mascotas perdidas. En el cable local, después de medianoche también pasan estos avisos. Me voy a la terminal de ómnibus y miro la tele. Nada.

No puedo creer que no me estén buscando. ¿Me estaré fijando mal? No entiendo. ¿Por qué no me buscan? Yo los estoy buscando a ellos. ¿No me extrañan?

Yo sí los extraño. Extraño las caricias, los juegos, las vueltas a casa, los gritos de los chicos. Todo. Extraño cada detalle. Mi cucha, mi manta, mi plato. Mi familia. Sobre todo eso. Creo que lo que extraño es mi familia. ¿Se habrán ido de viaje? ¿Se habrán muerto?

Siempre me cuidaron bien, tengo el pelo brillante y no estoy flaco. No me gustan las vacunas, pero yo les perdono eso, y todo. También les perdono que me bañen, aunque me entre champú en los ojos.

¿No estarán enojados conmigo? Estuve pensando mucho, tratando de ver si los hice enojar. La verdad es que rompí unas cuantas cosas, pero así son los cachorros.

lunes, 29 de marzo de 2010

¿Cómo pudo sucederme a mí?

Estoy perdido. ¿Cómo pudo sucederme a mí? Yo había oído historias de perros perdidos, pero nunca pensé que me podía perder yo. Yo no.

Me perdí. No sé volver a casa. No tengo un collar con mis datos, qué macana.

He dado tantas vueltas... Buscando, buscando, corriendo detrás de cada persona que me parecía conocida, de cada auto que me parecía el de mis dueños. Lloré. Lloré un montón. Lloré de tristeza, de dolor, de soledad, de nostalgia y angustia. Pero sé que me van a buscar, y estoy seguro de que me van a encontrar.

sábado, 20 de marzo de 2010

Soy Atila

Soy Atila. Cruza de rottweiler y dobermann. Cuando tenía un año me perdí. Pasé dos meses en la calle y en un refugio. La gente me tiene miedo, pero los que me conocen saben que soy tranquilo y cariñoso. Y muy valiente, según mi dueño. Mi primera familia se olvidó de mí. No me buscaron. Yo los busqué por todas partes. No me olvido de ellos, pero los recuerdos se me van difuminando. Ahora tengo una nueva familia, y no quiero olvidarme de las cosas. Por eso empecé este diario.